CHEESE 2015, LA VUELTA AL MUNDO DE 80 QUESOS

por admin | No hay comentarios. | Visto 1229 veces

En la amena ciudad de Bra, en Piamonte, que se ha confirmado capital del mundo de la leche y del queso, ha sido inaugurada la 10ª edición de “Cheese2015”, organizada por SlowFood, con los protagonistas del Premio Resistencia Casearia 2015. Durante la ceremonia, cuya nación huesped era España, ha sido otorgado este premio, como reconocimiento de SlowFood, que ha querido conceder a esos buenos pastores de ovejas y a esos queseros artesanos que se distinguen por la pasión,  la dedición y el empeño en la búsqueda de la calidad, rechazando los atajos de la modernidad, y respetando naturalidad, tradición y gusto. Productores de pequeña escala que resisten, a pesar de las fatigas, los riesgos, el aislamiento, manteniendo vivos patrimonios extraordinarios, de saber hacer, de paisajes y de buena relación con los animales.

  

Desde el 18 al 21 de septiembre, la manifestación internacional dedicada a las formas de la leche y al mundo de los quesos, (han sido presentados 80 calidaes)  procedentes de 40 naciones, ha abierto a 270.000 visitantes (10% más de la precedente exposición), Más de 3000 metros cuadros de exposición subdivididos en distintos lugares de la ciudad, donde fueron desplazados 140 tenderetes que ofrecían exquisiteces y rarezas de todo el mundo. Los visitadores pudieron saborear (y comprar) los mejores productos de una elaboración que asocia sabores únicos a la salvaguardia del ambiente y la custodia del territorio. 

 

Siguen los protagonistas que recibieron el Premio Resistencia Casearia 2015.

El francés Andrés Valadier, ganadero de la raza bovina Aubrac, de la homónima región, tiene el mérito de haber hecho renacer, en los años Sesenta, la “Tome de Laguiole”; un producto fundamental de la tradición quesera francesa. Fundador de la cooperativa Jeune Montagne, durante años alcalde de Laguiole, consejero regional de Midi-Pyrenées y presidente  Comitato nacional de productos caseosos de Inao. A los 82 años, él ha devenido un punto de referencia para las nuevas generaciones.

El brasileño  Guilherme Capim Ferreira, joven veterinario y productor de quesos de Sâo Roque de Minas (Brasil). Decidió relevar la empresa de su  abuelo y dedicar su vida al ganado y a la producción de los quesos como el tradicional “Serra da Canastra”, producto de la Arca del Gusto de SlowFood, además deasumir la recuperación de una raza bovina local: la “caracu”. Resaltar también la ampliación de su empresa agricola con el ganado de cerdo de raza.

La española María Jesús Jiménez Horwitz, quesera y activista en defensa de los quesos tradicionales españoles, es quesera de Jayena (Granada) y presidenta de la “Red Española de Queserías de Campo y Artesanas”, Asociaciones de productores españoles que defienden y promueven  el sector quesero artigianal. Lucha en primera persona por tutelar la extraordinaria biodiversidad de los quesos españoles, hoy amenazada por la estandarización de las normas higiénico-sanitarias. Licenciada en farmacia, ha conseguido un master en seguridad alimentaría para poder mejor dialogar con las administraciones y las autoridades sobre los vínculos normativos que hacen difícil la supervivencia de pequeños queseros artesanales y de sus tradiciones inherentes.

Originaria de Addis Abeba, Agitu Ideo, huyó de Etiopia, emigrando a Italia, después de haber sido amenazada varias veces a causa de su empeño contro el land grabbing de las multinacionales. Productora quesera y ganadera de cabras Mochene, originaria de una comunidad pastoral etiope, en el Trentino Alto Adige  (Norte Italia), en la ciudad de Trento, es criadera en el Valle San Felice en val de Gresta, de la “Cabra pezzata mochena”. Agitu, 36 años, ha comenzado con la empresa La cabra feliz, con terrenos recuperados del abandono, cuida el criadero de 70 cabras, 50 gallinas huevaras. La cabra feliz es también un pequeño caseario que cuenta con agroturismo social.

El italiano, Ferdinando Quarteroni, es criador de cabras .orobiche, raza con riesgo de extinción de Lombardia. Hace 20 años decidió trasladarse  al campo para empezar una nueva vida. A Lenny, en Valle Brembana, en el agroturismo que lleva su nombre: Ferdy, cría vacas de raza morena, caballos avelignesi y cabras de raza orobica. Produce tradicionales  quesos de leche de cabra como el roviola, el matuscin y el formagin. La empresa  es también finca agricola didáctica abierta a las escuelas, lugar de hospitalidad y pequeño centro de bienestar.

La belga, Madeleine Hanssen, es productora de Herve en leche cruda. El herve es famoso en todo Bélgica, pero pocos conocen la tipología de leche cruda. Muy rara en la provincia de Liegi, Madeleine ha heredado la empresa de familia (una finca centenaria) y ha vuelto a producir, aunque hoy en día, todavía sufre las insidias unidas a normativas hiperigienistas. Como respuesta a esto, los productores artesanales de la Vallonia con Madeleine, se han reunidos para definir estrategias compartidas para defender las pequeñas producciones con leche cruda y traer adelante su batalla para los valores de la resistencia casearia.

Comentarios (0)

Escriba un comentario

Nombre:


Valoración: Malo           Bueno

Introduzca el código mostrado:




Comentario: Nota: HTML no está permitido
La casa de los quesos